Ardillas, club de senderismo - Cañon del río Mira
Ardillas, club de senderismo
Boletín de Abril de 2005
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  Cañon del río Mira

Diumenge, 10 d’abril
[ Esteban Cuéllar, 963.606.300 ]
Senderisme Activitat oberta
Dificultat mitja Km: 17
Ardys: 1 Places: 55
Tarifa base
Plaça de Magúncia (08:00 hores)


La palabra Cañón, entre otras acepciones, significa paso estrecho o garganta profunda entre montañas. Y debe ser verdad, porque parte del recorrido que aquí se propone coincide plenamente con esa descripción. Claro que cañones, gargantas y desfiladeros hay un buen montón diseminados por nuestra península. Algunos de renombre nacional como: la Garganta del Cares, el Desfiladero de Los Gaitanes o el Cañón del río Lobos, por poner tres ejemplos que encarnan un espectáculo de lo más espectacular y bello que este tipo de accidentes geográficos nos brinda la naturaleza. Cuando Carmen Sierra, antigua amazona de Ardillas y foránea del rincón por donde vamos a desfilar este domingo, me llamó para explorar la zona, no me podía imaginar lo que allí íbamos a descubrir en aquel trozo de Castilla.
El cañón del río Mira se dilata en las primeras estribaciones de la amplia Serranía de Cuenca por su zona Este. Y aunque toma éste nombre cuando cruza el pueblo serrano de Mira, en realidad ya viene desplazándose, entre hoces y meandros, desde las tierras altas de la sierra Ranera.
Los que tengáis la suerte de poder conseguir plaza en el autobús y caminar por este cañón, no tendréis más remedio que felicitarnos a Carmen y a un servidor por haberos puesto en bandeja un paraje tan excepcional como éste, del cual se dice que no tiene nada que envidiarle al cañón de río Lobos, allá por tierras de Soria. Tan sólo le faltan los buitres, pero en compensación os enseñaré el puente más alto, en su día, que una vía férrea utilizaba para salvar un amplio barranco sin perder altura. Se trata del puente junto a la estación, hoy sin servicio, de Enguídanos. Una obra de ingeniaría rural que os va a impresionar tanto o más que una manada de buitres. Os aconsejo, que traigáis una pequeña toalla por si tenemos que vadear el río. Son apenas unos metros y el agua sólo nos llegará tres dedos por encima del tobillo.


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