Fue el 10 de enero de 1999 cuando lo recorrí por primera vez, en aquella ocasión la coordinadora era Luz Valls, a la cual envío un saludo desde estas líneas. mientras lo preparo junto a mi esposa, se iban desgranando en mi memoria multitud de anécdotas: la belleza de la Font de la Cova, el puente entre los Olmos de colores ocres, el frío que hacía, el despiste de Juanjo que se perdió y, acaso, la incredulidad de Julio y Teresa cuando pretendía comerme unas lentejas que llevaba en un termo de “ultima generación” , especial para microondas... El sendero tiene unos 14 kilómetros, eliminando un tramo que discurre por la carretera Banyeres Alcoy. La salida la haremos en sentido hacia Banyeres discurriendo este tramo por una pista de tierra que también está marcada como sendero del parque natural de la Sierra de Mariola. Almorzaremos en la Font de la Coveta y dispondremos de tiempo para disfrutar de este precioso rincón. Luego entraremos en un tramo de barranco, pero no preocuparos, no tiene nada que ver con el de Aras de los Olmos; un sendero discurre por él y el domingo que lo exploré, no había ni agua ni ningún tipo de dificultad. Una vez salgamos del sendero volveremos a utilizar la pista pero en este caso con subida acumulada de 100 metros en 8 km para luego convertirse en bajada hasta llegar al pueblo. Para llegar, finalmente, al Molí l’Ombria, paraje donde comeremos. Este paraje dispone de mesas, agua y barbacoas. Si todo marcha bien, como es habitual, la hora de regreso será a las 16:30, lo cual nos permitirá estar pronto en casa. Por cierto, a los que les gusta tomar café, los bares están “arriba” y nosotros estamos comiendo “abajo”, así que coged el termo. Este sendero lo marcó el Centre Excursionista “Penya Roja” de Banyeres de Mariola, si queréis más información su pagina web es http://usuarios.lycos.es/penya_roja/centre_excursionista.htm. Los que deseen más información dirigiros a mlanchazom@ono.com
SI UN DÍA VOLARAS Si un día volaras, no te olvides de abrirme la puerta de la libertad llevo años intentando abrirla, y sus cerrojos están oscuros y oxidados Si un día volaras, sobrevuela el cielo de mis ojos revolotea entre las orquídeas que adornan mis sentimientos pon grasa de amor, en el corazón de mis sentidos lo tengo olvidado, y chirría cuando me dices te quiero Si un día volaras, espérame allí junto al viejo roble donde el viento del Norte acaricia tu cara, y cambia el color de tus ojos donde tu sonrisa alegra mi vida, y manda mi tristeza y soledad, al pozo del infierno
Grandiosa sierra. Perteneciente a unos de los Parques Naturales mas frondosos y bellos de la Comunidad Valenciana, situada al suroeste de la provincia de Castellón, con sus Castillos pueblos y costumbres. Me estoy refiriendo a la Sierra de Espadan. La localidad de Alfondeguilla nos recibirá con los primeros lazos de Sol, las sendas de herradura, los copiosos bosques de pinos y alcornocales, las viejas ruinas del Castillo de Castro. Su verde, su esplendor, su magia. Sin duda un lugar encantador para caminar. ¡Vente, ya estoy andando!.
La cumbre prevista para este mes es algo especial. No se trata de ningún pico singular, ni siquiera es una atalaya que se divisa en la distancia. Más bien pasa desapercibida, incluso cuando estamos cerca de ella. Y es que se trata de un vértice geodésico con figura de cerro romo, sin cortados a sus extremos, ni finas aristas que lo empujen al cielo. Eso sí, desde esa redondeada cima se obtiene un panorama que abarca casi toda la comarca de Los Serranos. La ruta en sí transcurre por el PR V. 220, bautizado como la Senda de la Madera. Este recorrido se ubica en el término municipal de Titaguas, y es, en parte, la ruta que utilizaban los viejos madereros para acudir a la tala de los pinos que por aquellas laderas, que se vuelcan al Turia, prosperaban. De aquellos copiosos bosques de antaño todavía se conserva la densidad forestal, ya que por suerte esta zona no ha sido castigada, al menos en las últimas décadas, por los incendios. Desde Titaguas el recorrido propuesto nos llevará hacia la depresión del río Turia, pasando primero por la zona recreativa del Morenillo, o Molinillo, cerca de la Caballera y, luego, tras dejar atrás la fuente de la Juncanilla, un bonito sendero nos bajará al cauce del río. Tras rebasar una piscifactoría en desuso ascenderemos por los altos de Los Boteares hasta enlazar con nuestra cima, el alto de Titaguas. Así pues, tendremos un paisaje muy variado, que va desde los páramos cercanos al pueblo, los cerros que cercan aquella inmensa planicie y la hendidura del Turia, todo ello rebosante de aquellos pinos que los madereros se olvidaron de talar.
Continuamos este otoñal domingo el histórico periplo que nos ha de llevar a conocer en el presente ejercicio algunas de las más conservadas o, mejor remozadas, fortalezas de nuestra cercana geografía, desplazándonos hoy a un inevitable destino, el Castillo de Xàtiva. Y digo bien al referirme a éste como inevitable, pues es, sin duda, pieza clave de nuestra andadura; el sitio que civilización tras civilización decidieron habitar sin dudarlo los seres humanos desde el ya lejano y prehistórico periodo Musteriense (30.000 años a. C.), como así se constata tras el hallazgo del cráneo del hombre del Neanderthal en la Cova Negra. Fue desde la magnifica Atalaya de este esplendoroso castillo desde donde el 22 de Mayo de 1244, conquistado el bastión, quedó prendado del bucólico paisaje que desde él se oteaba, el cristiano Rey Jaime I. Y así fueron albergando, siglo tras siglo, los muros de esta grandiosa fortaleza una importante cantidad de notabilísimos personajes nacidos en el seno setabense. Los que por ella pasaron han dejado su huella histórica en una ciudad que ha sabido conservar este legado para mostrarlo a quien a ella se acercase. Por todo ello este mes el recorrido senderista que acometeremos estará más que nunca impregnado de verdadera historia de las civilizaciones, las épocas, y los pueblos. Mi consejo ya lo sabéis, lo mejor... que no os lo cuenten. Hacedme caso.
Como en el pasado año, aprovecharemos el otoño para adentrarnos en tierras conquenses. El recorrido es muy similar al realizado entonces. Iniciaremos la etapa en Talayuelas para dirigirnos, sierra arriba, hacia el Mirador de Peñarroya, sorteando un desnivel de unos cuatrocientos metros. Ya en la cima y tras admirar el precioso panorama, buscaremos el Mirador del Tormo, ya en ligero descenso. Continuando en suave descenso nos esperará el último mirador, el del Pulpitejo, que otea el sur desde la poblada solana. Dejándolo atrás, divisaremos a nuestra izquierda las colosales “Callejuelas”; majestuosos baluartes enseñoreados en la espesura del monte. Así, el camino irá discurriendo entre los pinos hasta llegar a Pie Mulo, donde su fuente servirá de colofón a nuestro paso por esos parajes ebrios de verdor.
Segundo plato Medallones de solomillo ibérico a la crema o Merluza en Salsa
Postre Tarta de trufa y nata
Recordad que debéis escoger de entre los dos primeros y los segundos; y que el último día de inscripción es el 4 de diciembre. Ah! Después de la cena se repartirán los premios anuales del Campeonato Social del Club.