Balcón de la Calderona

Fecha:
22/12/2019
Hora:
08:30
Lugar de salida:
Calle Santa Cruz de Tenerife - Ver puntos de salida
Tipo de actividad:
Inscripción:
abierta
Dificultad:
media
Km:
12
Desnivel:
526
MIDE:
2-2-2-3
Plazas:
54
Ardys:
1
COORDINAN:
Nuria Zaragozà (654343211); Carles Gómez ( 658816203);
PRECIO:
tarifa base - Inscripción
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Para este 22 de diciembre, el día de la ilusión, el día en que todos esperamos ser millonarios y dejar de trabajar (los que aún lo hacemos) para dedicarnos a lo que más nos gusta, la montaña, os proponemos una ruta sencilla y encantadora, que parte desde un pueblo que es símbolo del senderismo en nuestra provincia y por ello un clásico, como la lotería del día de Navidad: Serra.
Desde el ayuntamiento de Serra, buscaremos la calle de La fonda por donde ascenderemos a la calle de Ventura Feliu (que nos servirá de calentamiento) para llegar a una senda que nos llevará hasta El puntal, famoso lugar porque allí se encuentra la casa de los enanitos y Blancanieves. Después de visitarla, continuaremos para encontrar Campamento, una zona de recreo desde la que bajaremos en picado a la Font del Marianet. Allí, siguiendo las indicaciones del GR-10, caminaremos por el frondoso e interesante barranco, encajonado por las formaciones creadas por el agua, en su mayor parte coincidente con el lecho del río. En poco tiempo, ascenderemos y cruzaremos por una pista forestal, para seguir ascendiendo por una senda, que en su tramo final se convierte en una pendiente muy pronunciada. Llegaremos al pico de 801m (vértice geodésico): preciosa vista de la sierra de Espadán, del Penyagolosa, la Mola de Segart… y nos iremos aproximando, poco a poco, y casi en plano, al Mirador de Mireya. Si tenemos suerte y los dioses nos deparan un día despejado, será un regalo para nuestra mirada: espléndida vista sobre el Camp del Túria; la Cartuja de Porta Coeli, fundada en 1272; el golfo de València, L’Alfufera, El Motgó, Cullera…
Llenos de la belleza de nuestra tierra, comenzaremos nuestro regreso a través de una senda que nos llevará a enlazar, de nuevo, con el GR-10 y que nos conducirá hasta el barranco de Deula, un delicioso barranco con unas gradas que, aunque pequeñas, no dejan indiferente a nadie. Llegados a la fuente de Deula, por desgracia seca, saldremos a buscar la carretera que nos conducirá en pocos minutos a la plaza del pueblo, pasando por un antiguo lavadero y por la iglesia. Allí, como siempre, llenaremos nuestro cuerpo de líquido elemento, dejando a cada cual la elección del mismo. Por supuesto.
Si alguien, en el desayuno, va a pedir bocadillo o tostadas, lo dirá al subir al bus, para poder avisar al bar.